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7 conductas similares de los animales y los humanos

Revista SD / sinembargo.mx | 00:00 - 06 Enero 2015

Los humanos se creen listos y únicos en el planeta Tierra por tener habilidades como comunicarse y sensaciones que les permiten actuar, pero lo que ignoran es que las especies del reino animal también tienen actitudes y acciones muy peculiares que sorprenderían a cualquier incrédulo.

 

Por ejemplo, los elefantes reconfortan a sus amigos cuando están tristes, respetan a los mayores y les confían las enseñanzas a las generaciones más jóvenes. También algunos primates y hasta las aves saben usar herramientas, mientras que otras especies antes de reaccionar ante alguna situación, escuchan su entorno.

 

Aquí hay algunas hazañas que hacen los animales con cotidianidad y que los humanos también, o eso se cree, pero que no dejan lugar a dudas de que los animales son especies que merecen respeto.

 

Hablar

 

Por extraño que suene y aunque suene a historia de serie animada de Nickelodeon, varios científicos descubrieron que los elefantes pueden imitar o hacer sonidos muy semejantes a las palabras del lenguaje humano. En Asia, un elefante del zoológico aprendió como usar su garganta para decir en coreano las palabras: “Hola”, “bien”, “no”, “siéntate” y “acuéstate”.

 

Sin embargo, hasta donde los investigadores saben, el paquidermo ignora lo que estás palabras significan aunque al parecer no es el único que puede hacerlo, ya que los elefantes que habitan en África parecen tener esta habilidad que es parecida a la de los loros. Los investigadores notaron que no se le enseñó en ningún momento al animal a hacer estos sonidos, por lo que creen que al ser el primer ejemplar de su especie en ese zoológico, sólo convivía con humanos, por lo que adquirió estos sonidos.

 

Aunque todavía falta mucho por investigar sobre cómo se comunican los elefantes, estas habilidades de imitación son una clave para estudiar más allá el proceso complejo de aprendizaje del habla y la vocalización, así como en temas de música.

 

Disfrutan la música

 

Dicen que la música es el lenguaje universal y si el mundo de los animales lo entiende, es la prueba que hacía falta para comprobar esta teoría. Los perros, por ejemplo, no sólo disfrutan la música, sino que ayuda a disminuir sus niveles de ansiedad. Si los humanos padecen de este mal con numerosas situaciones, estas pequeñas criaturas pueden tenerlo y repercutir en su salud.

 

Por ello, la música clásica fue sugerida para los compañeros caninos de acuerdo con estudios de sus latidos por minuto. Por suerte, también hay humanos que se dedican a hacer e interpretar música para los animales.

 

Estos animales parecen disfrutar desde el “Vals del Minuto” de Frederic Chopin, que originalmente se llamaba “Vals del perro pequeño”, una pieza inspirada en su perro que jugaba con su cola.

 

Uno de los mejores casos, es el del pianista Paul Barton, que toca piezas clásicas para los elefantes en Tailandia. Una vez tocó Beethoven para un elefante que estaba ya viejo, lastimado y ciego.

 

El Internet permitió que todos pudieran ser testigos de las reacciones de los elefantes ante el segundo movimiento de la “Sonata Patética” de Ludwig Van Beethoven.

 

Decir “No”

 

Decir la palabra “no” es muy importante para los humanos, porque significa que existe la libre elección para tomar sus propias decisiones. Sorprendentemente, los primates también saben expresar “no” con una de las mismas formas que las personas también lo hacen: el movimiento de cabeza.

 

Los bonobos del zoológico de Leipzig, Alemania, fueron grabados cuando movían sus cabezas para expresar desaprobación o para hacer que los primates más chicos dejaran de jugar con su comida y para evitar que se extraviaran (como los niños).

 

Uno de los ejemplos que tomaron fue de una madre que recogió al pequeño bonobo para que no trepara un árbol, el pequeño intentaba subir al árbol hasta que la madre lo jaló de una pata y sacudió su cabeza en forma de reproche mientras miraba a su cría.

 

La música puede ser universal, pero decir “no” lo es para otros primates también.

 

Hablar dormido (en otro idioma)

 

Hablar dormido o balbucear cosas que no hacen sentido, es uno de los síntomas del sonambulismo que se presenta en los humanos y los casos de hablar en otro idioma son más comunes de lo que parecen. Los delfines, mamíferos marinos que se conocen por su inteligencia, podrían padecer este mismo síntoma luego de que grabaran a estos animales dormidos haciendo sonidos de ballenas.

 

En Francia, un grupo de cinco delfines cautivos hicieron estos sonidos durante la noche, a pesar de que sólo han escuchado los ruidos de ballenas a través de grabaciones cuando daban espectáculos acuáticos. Más allá del hecho de que emitan sonidos mientras duermen, esto podría ser el comienzo de confirmar que “guardan” sonidos para luego practicarlos e imitarlos.

 

Reírse

 

La mayoría de los simios ríen cuando los humanos les hacen cosquillas. No es una risa ruidosa en comparación con la de los humanos, pero hacen expresiones faciales y producen sonidos que disminuyen y suben de volumen, parecidos en este aspecto a la risa humana.

 

En 2009, un grupo de investigadores analizaron y registraron sonidos de carcajadas de los chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos cuando a estos se les hacía cosquillas. Esto marcó una diferencia entre los animales y los humanos, ya que los humanos aparte de reírse por estimulación física (cosquillas), también se ríen por procesos sociales o lo que se conoce como el “sentido del humor”.

 

Las ratas también producen cierto sonido mientras juegan, que incluso se asemeja más a la risa humana. Un estudio probó que cuando las ratas juegan y sienten cosquillas, emiten este sonido de forma que forman un vínculo con el humano para que las cosquillas no cesen.

 

Suicidio

 

Durante muchos años no sólo se han visto animales cometiendo suicidio, sino que muchos de estos casos fueron masivos. Aunque muchos investigadores han buscado estudiar si estos casos podrían denominarse como tal, pues no se sabe si los animales poseen las facultades mentales que se necesitan para deliberadamente escoger poner fin a su vida.

 

De hecho desde la década de los sesentas en Escocia, se han registrado las muertes de por lo menos 600  perros luego de que saltaran del puente Overtoun hacia un lago rocoso, donde la muerte está garantizada.

 

Desde que se comenzaron a registrar estos saltos, un perro fallecía al menos cada mes sin razón aparente. Incluso, se registró que algunos perros que sobrevivían, regresaban al puente para hacerlo de nuevo y finalmente morir.

 

Empezar guerras

 

Las peleas o batallas a grandes escalas no sólo son observadas en la raza humana, sino que también se han registrado estos comportamientos similares en especies como monos, leones, lobos e incluso en insectos como las hormigas.

 

En los insectos, por ejemplo, estas batallas pueden involucrar a decenas de miles de hormigas de diferentes colonias y la mayoría son a causa de los territorios. Sin quedarse cortas con este comportamiento, las hormigas desarrollan una amplia variedad de estrategias y tácticas, que incluso unas son de atentados suicidas.

 

Los chimpancés, uno de las especies más similares genéticamente a los humanos, se juntan en un grupo para penetrar el territorio de sus enemigos para acorralar a uno por uno y finalmente matarlos.

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Publicado el Martes, 06 Enero 2015 00:00
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