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TECNOVIDA

Román Ochoa

El Chapo y la maldita realidad

00:00 - 26 Febrero 2014

TECNOVIDA

Román Ochoa

 

El tema de conversación de moda es sin duda la captura de “El Chapo” Guzmán, el capo más famoso y buscado del mundo. Como es costumbre en este espacio, dejaremos las controversias a un lado y nos enfocaremos en el tema de la tecnología; en especial, en el tipo de tecnología que se usó para capturar a la persona más buscada del planeta.

 

El lunes pasado, Luis Enrique Ramírez comentó en su columna #ALABÁSCULA de este portal, que la agencia de noticias AFP confirmó el uso de un avión aéreo no tripulado, mejor conocido como drone, a lo largo de dos semanas en el operativo que culminó en la captura de “El Chapo”. La mayoría de nosotros, hemos visto esas películas y series de TV donde usan imágenes satelitales y aviones espías para localizar a alguna persona; pero, ¿qué tan lejos está la ficción tipo agente 007 de la realidad?

 

El uso de satélites para capturar imágenes de la tierra comenzó durante La Guerra Fría. La función del espionaje en ese tiempo era ubicar bases enemigas, en espacial las que tenían capacidad de lanzar misiles nucleares. Mucho se ha avanzado desde entonces. Si en algún día de ocio han usado Google Earth, se darán cuenta que aún en sus inicios las imágenes eran bastante detalladas. Las imágenes de este servicio fueron tomadas desde satélites que orbitan la tierra. Si nunca han usado Google Earth, se los recomiendo, es divertido pasear por el mundo a través de su computadora (aunque lo primero que harán es buscar su casa).

 

Conocer a ciencia cierta la capacidad de detalle que pueden capturar los satélites más modernos es complicado, ya que dichas características son secretas. Expertos en la materia estiman que la resolución de las imágenes que captan los satélites modernos es de 5-6 pulgadas; es decir, pueden ver algo del tamaño de cinco pulgadas (12.7 cm) o más grande en el suelo desde el espacio. Estamos hablando que es posible saber si tienes una bicicleta afuera de tu casa pero no pueden leer el número de tu domicilio pintado en la pared, ni el número de las placas de tu automóvil. Reconocer el rostro de una persona o encontrarlo dentro de una multitud sería imposible. Punto para 007.

 

Es seguro decir que se trabaja en aumentar la capacidad de detalle de las imágenes captadas desde un satélite; en un futuro no muy lejano, la realidad alcanzará la ficción. Mientras esperamos, se ha desarrollado la capacidad de los vehículos aéreos no tripulados. Desde su primero uso en la Guerra de Vietnam hasta la fecha, los drones se han construido de diferentes tamaños y funciones; son capaces de capturar fotografía y video hasta lanzar misiles Hellfire. El drone es un pequeño avión de control remoto, que puede ser piloteado desde 11,200 km de distancia, literalmente desde el otro lado del mundo. Punto para la realidad.

 

Ahora, lo anterior no quiere decir que puedes lanzar un drone sobre una ciudad y verles la cara a todas las personas que caminan por la calle, mirar por las ventanas casa por casa y dar con quien buscas. Para mantener el tamaño más pequeño posible y optimizar el combustible, es necesario mantener los aditamentos del aparato a un mínimo; esa es la razón por la cual existen los drones especializados. Los hay con diferentes sensores, tipos de cámara, antenas para interceptar comunicaciones, para lanzar misiles, etc. También la capacidad de dichos aditamentos especiales es limitada, no es posible volar un drone con un lente similar al usado por un satélite, ya que el tamaño y el peso sería demasiado.

 

Expuesto lo anterior, ¿cómo se usan los satélites y los drones para encontrar un prófugo de la justicia? Pues, no se usan para eso, sino que es necesario primero saber aproximadamente la ubicación del blanco. Se tiene que saber a dónde apuntar el lente del satélite o en cuál zona volar el drone. Con lo cuidadosos que son los criminales de estos niveles, la manera más viable de saber su posible ubicación es por medio de informantes.

 

Es por eso que estas tecnologías son usadas para misiones de reconocimiento o para trabajo deinteligencia. Al saber el posible paradero del blanco, se utilizan dichos aparatos para recorrer la zona y recopilar información: tamaño y especificaciones de la estructura donde se esconde, posibles rutas de acceso y escape, número de personas que se encuentran en la zona y si están armadas, el número y tipo de vehículos, para interceptar las comunicaciones, las actividades que se realizan, entre otro tipo de inteligencia.

 

En el caso específico de la captura de “El Chapo”, La Jornada, en su artículo La DEA utilizó drones para capturar a El Chapo, afirma que la DEA utilizó drones para interceptar una llamada hecha por el capo para pedir apoyo y huir. Usaron los drones para sobrevolar la zona donde se sospechaba que se encontraba el blanco (Culiacán), monitoreando las llamadas hasta escuchar la voz de Joaquín Guzmán Loera y usar el origen de la llamada para dar con su paradero. Una de las tácticas de espionaje más antiguas: la intercepción de las comunicaciones pero con tecnología de punta.

 

El operativo que tuvo como resultado la captura de Rafael Caro Quintero fue muy similar: hace 20 años se empleó la misma táctica, la diferencia es que en esos tiempos era necesario colgarse físicamente de la línea telefónica, luego escuchar y esperar hasta interceptar información relevante.

 

Siretrocedemos en el tiempo, hasta el siglo V a. de C., la forma de obtener información era interceptar a los mensajeros y el uso de espías. Sun Tzu escribióen El arte de la guerra: “Siempre que quieras atacar a un ejército, asediar una ciudad o atacar a una persona, has de conocer previamente la identidad de los generales que la defienden, de sus aliados, sus visitantes, sus centinelas y de sus criados; así pues, haz que tus espías averigüen todo sobre ellos”. Punto para Sun Tzu.

 

Un día de estos escribiré más seguido para que no me ganen las notas, hasta el título de la columna me ganó Luis Enrique Ramírez.

 

Aunque soy una persona más interesada en la profesión política que en el periodismo, razón por la que soy un atento lector de quienes escriben sobre temas políticos, es sorprendente como sin ninguna tecnología a su servicio, demuestran que el viejo tambor de la selva, hasta hoy, continúa siendo el más eficiente. ¿No lo creen?, pregúntenle a Sandra Ochoa. Punto para la maldita realidad.

 

Si gustan más información dejen un comentario o un tuitazo a @RomanOchoa.

 


Publicado el Miércoles, 26 Febrero 2014 00:00
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