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Miércoles 08 Diciembre 2021 20:16 hrs

LA MANGA

Sandra Ochoa

Estamos listos, llegó la hora...

00:00 - 27 Enero 2014

LA MANGA

Sandra Ochoa 

 

 

Los mundos parroquiales, en los que por desgracia me incluyo, no siempre están a la altura de los cambios necesarios que una región o una ciudad y sus habitantes necesitan. Los intereses individuales, colectivos o de grupos sociales y políticos y sus múltiples contradicciones son poco permeables hacia proyectos que no comprenden a profundidad. Aunque las razones son multifactoriales, existen dos evidentes: el carecer del proceso en tiempo, espacio y necesidad de las mayorías, todo ello, generalmente inscrito en un cambio cultural de larga duración; por otra parte, no siempre estamos listos, mucho menos si carecemos de los conceptos que den marco y sentido a las iniciativas gubernamentales. 

La búsqueda de un ejemplo obliga a retroceder la vista cuatro gobiernos estatales atrás, hasta la administración de Francisco Labastida, para entender en la hora actual, el significado que tuvo en su origen el festival cultural de Sinaloa y su factible retribución a futuro a la ciudad de Culiacán, al estado y su proyección. El festival fue disminuyendo en presupuestos y contenidos, las políticas culturales carecieron de una visión integral, al grado de entrar en agonía en algunos momentos, y otras, presentarse medianamente recuperado, pero sin los medios para formar una tradición de calidad. Lo cierto es que perdimos un bono importante en el rubro de competitividad en relación con otras capitales y estados.

Este tipo de iniciativas implican costos aparentemente sin retribución en beneficio de los ciudadanos. Aunque no lo sea así: la retribución de obras inmateriales sólo puede ser evaluada a corto y mediano plazo, sus beneficios abonan en el desarrollo económico y cultural, la paz social, avances en los procesos civilizatorios, entre otras muchas mociones que enriquecen y fortalecen el tejido social y mejoran la convivencia ciudadana.

El ejemplo sólo pretende ilustrar la necesidad  de desplegar nuevas ideas y conceptos ante realidades distintas, en donde el impulso a las políticas públicas municipales, dada la situación de deuda y escasos recursos en que se encuentran, como en el caso del municipio de Culiacán, podrían transformar desventajas presupuestales en nuevas oportunidades. Los ciudadanos están listos para asumir, desde perspectivas vanguardistas, la visión de una ciudad diferente y un municipio en orden. Aún cuando no cerremos ese infausto capítulo que quedará como un expediente abierto de las corrupciones de los expresidentes municipales, provocado por el contratismo, la desviación de recursos y el hecho de otorgar puestos que la institución no pudo asimilar, ni financiera ni organizacionalmente. 

Nos quedan las  réplicas públicas de tres políticos "impolutos" y cuentas a corto y largo plazo por pagar por 1,300 millones, tan sólo en el municipio de Culiacán. No resultaba tan estéril la crítica multiplicada en contra del chapulineo, causa mayor de los excesos cometidos y de que hoy se despidan a cientos de empleados municipales.

Conversaciones en Los Portales.

-¿ Por qué estás triste?

-Se murió José Emilio Pacheco... Mi favorito.

 

Publicado el Lunes, 27 Enero 2014 00:00
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